El pasado sábado 11 de abril marcó un momento especial para el crecimiento del disc golf en Argentina. La comunidad de Disc Golf Mendoza dio un paso importante al organizar su primer torneo interno, una iniciativa que combinó competencia, aprendizaje y, sobre todo, mucha pasión por el deporte.
A pesar de que 18 jugadores se habían inscrito inicialmente, la lluvia de la noche anterior (algo poco común en Mendoza) redujo la participación a 12 jugadores. Aun así, el evento mantuvo un excelente nivel y una energía muy positiva durante toda la jornada. Participaron jugadores de edades muy variadas, desde jóvenes de 10 años hasta mayores de 50, reflejando el carácter inclusivo y diverso del disc golf.
El torneo se llevó a cabo en el Parque General San Martín, donde se diseñó un recorrido especial para la ocasión. Gracias al trabajo de Emanuel Costarelli en la planificación del layout, y a las canastas construidas por Luis, se pudo armar un circuito de 18 hoyos distribuidos en tres zonas. Las distancias variaban entre 50 y 120 metros, ofreciendo un desafío equilibrado para todos los niveles.

El formato permitió dividir a los jugadores en grupos de cuatro por cada zona, rotando a medida que completaban los recorridos. Con un par total de 58 lanzamientos, la competencia fue reñida: Luis se quedó con el mejor score del día con 61 golpes, seguido muy de cerca por Rodrigo y Nico, ambos con 63.

Más allá de los resultados, el evento tuvo un objetivo claro: comenzar a formalizar la práctica del disc golf en Mendoza. Hasta ahora, las actividades del grupo se centraban en encuentros informales en el parque, pero este torneo sirvió como una prueba piloto para evaluar la organización de futuras competencias.
El apoyo de comercios locales también fue un aspecto destacado. Gracias a colaboraciones como Héroes Carranza Patio Cervecero y Triada Creaciones, entre otros, se pudieron entregar premios a todos los participantes, además de reconocer a los mejores puntajes.
La jornada comenzó a las 9 de la mañana y finalizó alrededor de las 13:00, seguida de un playoff entre los cuatro mejores jugadores para definir los premios principales. Como era de esperarse, no faltaron las risas, los festejos, ni los clásicos momentos de frustración (especialmente contra los árboles y los putts), pero siempre dentro de un ambiente de compañerismo y aprendizaje compartido.

Este primer torneo representa mucho más que una simple competencia: es el inicio de una nueva etapa para la comunidad mendocina. La idea es repetir este tipo de eventos cada dos meses, consolidando así una estructura más organizada y fomentando el crecimiento del deporte en la región.
Con un día que acompañó perfectamente y un grupo lleno de entusiasmo, Mendoza ya espera con ansias su próximo torneo y nuevos lugares para jugar al disc golf!